ACTUALIDAD CON CONTEXTO
Información clara, a tu ritmo
Ciencia

Un acuífero no suele ser un lago subterráneo: así guarda agua la roca

Porosidad, permeabilidad y recarga permiten imaginar mejor el agua que no vemos bajo el terreno.

Jose Luis Silla MuñozPublicado el

La imagen de una caverna llena de agua no describe la mayoría de los acuíferos. A menudo el agua ocupa poros entre granos o fracturas en las rocas, mientras el material sólido sigue formando el terreno.

Almacenar agua y dejarla circular

Un acuífero es una formación capaz de almacenar y transmitir cantidades útiles de agua subterránea. La porosidad indica espacios disponibles; la permeabilidad se relaciona con la facilidad de circulación. Una roca puede contener huecos y, aun así, no permitir que el agua se mueva fácilmente entre ellos.

La comparación con un recipiente lleno de grava ayuda a visualizar agua entre piezas sólidas. No es una reproducción exacta de todos los acuíferos, pero corrige la idea de que bajo cualquier pozo tiene que existir un lago vacío de roca. Los sistemas de cuevas son un caso particular, no la regla general.

Para saber cuánto puede extraerse no basta con conocer el volumen almacenado. Importan la recarga, las conexiones con ríos y humedales y la respuesta al bombeo. Un gran depósito puede agotarse o causar impactos si se utiliza más deprisa de lo que se repone.

Fuentes y alcance de esta explicación

Referencia científica: USGS — Water Science School — documentación del fenómeno. Consultada el 24 de octubre de 2026.

Artículo de divulgación a partir de documentación pública. No presenta un descubrimiento ocurrido hoy ni acredita trabajo de campo o experimentos propios.

Google Analytics desactivado. Puedes permitir la medición del contenido desde Opciones de privacidad.