Las auroras parecen cortinas luminosas, pero no son nubes pintadas por el Sol. Su explicación conecta la actividad solar con el campo magnético terrestre y con partículas que interactúan con gases de nuestra atmósfera.
El proceso, paso a paso
- El Sol emite partículas y energía.
- El entorno magnético terrestre condiciona su recorrido y transferencia de energía.
- Las interacciones en la atmósfera producen emisión de luz.
De dónde vienen los colores
La NASA relaciona verdes y rojos con oxígeno, y azules y violetas con nitrógeno. La altura y las condiciones de la interacción también importan. No existe un único color obligatorio para una aurora.
Una foto no garantiza una observación igual
El resultado de una cámara depende de exposición y sensibilidad. El aspecto registrado puede diferir de lo que percibe una persona a simple vista.
Antes de salir a buscarlas: consulta previsiones oficiales de actividad y meteorología local. Un episodio solar no garantiza visibilidad desde cualquier lugar ni a una hora exacta. Este artículo explica el fenómeno; no anuncia una aurora visible hoy en España. La imagen de archivo se identifica y acredita junto a la fotografía.
