Los árboles forman parte del recorrido del agua entre el suelo y la atmósfera. Absorben agua por las raíces y una parte termina saliendo como vapor a través de las hojas: ese proceso se llama transpiración.
La hoja es una conexión con el aire
El agua atraviesa tejidos de la planta y puede liberarse por aberturas microscópicas llamadas estomas. La cantidad depende de la especie, del agua disponible y de condiciones ambientales como la temperatura y la humedad. No todos los árboles ni todas las horas del día presentan la misma respuesta.
Evapotranspiración reúne la evaporación desde superficies y la transpiración de las plantas. Si un informe utiliza ese término, no está midiendo únicamente lo que sale de los árboles. Conviene distinguir la suma de procesos de cada componente para comparar cultivos, bosques o estaciones.
Una fotografía de gotas sobre una hoja no demuestra por sí sola cuánto ha transpirado. Esas gotas pueden proceder de lluvia, rocío u otros procesos. La transpiración suele ser invisible; cuantificarla requiere métodos adecuados. El recorrido explica una parte del papel de la vegetación en el ciclo del agua, sin reducir todos sus efectos a una única cifra.
Fuentes y alcance de esta explicación
Referencia científica: USGS — Water Science School — documentación del fenómeno. Consultada el 24 de octubre de 2026.
Artículo de divulgación a partir de documentación pública. No presenta un descubrimiento ocurrido hoy ni acredita trabajo de campo o experimentos propios.
