La diferencia está en el siguiente toque
La regla 13 del IFAB distingue tiros libres directos e indirectos. En el directo se puede marcar en la portería contraria sin que nadie más toque el balón. En el indirecto hace falta un toque posterior de otro jugador para que pueda concederse ese gol.
El brazo levantado identifica el indirecto. No es una forma de ordenar a la barrera que retroceda ni una señal de que el lanzador deba esperar necesariamente una jugada ensayada.
Dos situaciones para seguir el saque
En un ejemplo, un compañero toca suavemente el balón y otro remata: ese primer toque puede formar parte de la reanudación. En otro, el lanzador dispara directamente sin ningún toque posterior: que el balón entre no significa que el gol pueda concederse como en un libre directo.
Para entender la acción, observa si el balón ha sido puesto en juego y quién lo toca después. No es necesario que el segundo toque sea de un compañero: el criterio reglamentario se refiere a otro jugador.
La colocación de los rivales y las infracciones durante el saque añaden reglas propias. Esta explicación no resuelve todos esos supuestos; ofrece la diferencia inicial que permite leer el gesto arbitral y evita confundir la potencia del disparo con su capacidad legal para producir un gol directo.
Fuentes y proceso editorial
Lectura explicativa preparada el 25 de octubre de 2026 con asistencia de IA. Los ejemplos hipotéticos no describen resultados reales. Las reglas particulares de cada competición deben consultarse en su edición aplicable.
