El azul del cielo no es un reflejo general del mar. La explicación está en cómo la luz solar interactúa con la atmósfera. La luz que parece blanca reúne distintas longitudes de onda, y las más cortas se dispersan con mayor facilidad.
El recorrido de la luz
- La luz del Sol entra en la atmósfera.
- Las moléculas del aire dispersan parte de ella en distintas direcciones.
- La luz dispersada que llega a nuestros ojos contribuye al color del cielo.
Qué cambia al atardecer
Con el Sol bajo, la luz atraviesa un recorrido mayor por la atmósfera antes de alcanzarnos. Parte de la componente azul se dispersa fuera de la dirección de observación y pueden destacar tonos rojizos y anaranjados.
Una observación sencilla
Compara el cielo alto con el horizonte a distintas horas, sin mirar directamente al Sol. Verás que «el color del cielo» no es un único tono uniforme. Nubes, aerosoles y condiciones atmosféricas también modifican su aspecto.
Para no confundir: dispersar luz significa cambiar su dirección; no equivale a pintar el aire ni a que una molécula tenga el color de un pigmento. La imagen de archivo se identifica y acredita junto a la fotografía.
